Hay personas que llegan a la vida de uno para cambiarlo todo sin hacer ruido, y luego estás tú, que iluminaste cada esquina de mi mundo desde el primer segundo en que te cruzaste en mi camino.
Quería escribirte esto para recordarte lo inmensamente importante que eres para mí. A veces las palabras cotidianas se quedan cortas frente a todo lo que siento cuando me miras, cuando te ríes o cuando simplemente te tengo cerquita. Eres mi refugio, mi mayor alegría y esa paz tan bonita que solo encuentro cuando estoy a tu lado.
Gracias por ser mi apoyo incondicional, por tus abrazos que reconstruyen cualquier día difícil, y por hacerme sonreír incluso cuando no me doy cuenta. Eres la compañera más dulce, inteligente, preciosa y auténtica que jamás pude soñar.
Prometo cuidarte, escucharte, hacerte reír todos los días y recordarte siempre lo increíble que eres. Eres mi cielo entero, mi hogar y mi mayor orgullo. Te amo con todo lo que soy y mucho más de lo que alcanzo a explicarte.
Siempre tuyo,